la mañana todavía conserva
el alivio que trajo la madrugada
sobre el lago los reflejos del sol
repiquetean a sus anchas
los perros esculpen con sus ladridos
el desconsuelo frente a lo que no alcanza
no es hambre, es sabor a poco
lo que alimenta sus ansias
salgo a caminar
voy descorriendo lentamente
voy descorriendo lentamente
el velo que la noche
dejó caer sobre mi
con su manto de piedad me ofreció
ser uno más de sus cabos sueltos
ir a la deriva en sus aguas
ir a la deriva en sus aguas
errar en el canto de una sola nota
suspendida en los hilos invisibles
que teje el aire
que teje el aire

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